Mostrando entradas con la etiqueta Prosa poética. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Prosa poética. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de abril de 2014

Paisaje inexistente

                              "Intimidad entre las flores".Stasia Burrington.(foto de Internet)


 
 
Llevaban un buen rato caminando por el campo en busca de paisajes inéditos como él le había prometido.Era un hombre especial; a veces era un muro que interponía su dureza y otras, presencia que enamoraba.El porqué de estos opuestos era un enigma. 
Al llegar a la rivera se sentaron; era un ritual de sus paseos contemplar cómo la luz juega con el agua y el pensamiento con los deseos,aunque nunca se lo habían confesado.Tras unos instantes ensimismada, ella le pidió ,en tono alegre:
 
             —Píntame un paisaje inexistente, con caballos colorados para cabalgar mis sueños.    
—Ese paisaje inexistente eres tú —exclamó con dulzura—y se hizo un silencio. 
                          
Llevaba el insólito paisaje oculto en cada latido. Un paisaje prohibido que solo exploraba, a escondidas, en sus meditaciones solitarias.
Y llegó un día, en que sus instantes ya no le pertenecían; en ellos palpitaba esa imagen.Tras los muros del silencio rezumaba el dolor oculto de no haberse atrevido a rendir sus sentidos y pintar paisajes en el lienzo ansiado de aquel cuerpo.
 
Se abrazaron con la mirada. Él abrió su caja de pinturas y afirmó con dulce rotundidad:
 
            —No hay más lienzo que tu cuerpo donde pueda pintar el paisaje de mis sueños.
 
                            …Y quedó su piel tatuada
                            de bosques,pájaros y flores,
                            Y mariposas volando,
                            en remolinos de colores,
                            tras el galope apasionado
                            de los caballos colorados
                            cabalgando los sueños.
           


viernes, 21 de febrero de 2014

Yo la zarza,tú el pañuelo




Estaban las zarzas rebosantes de moras brillantes como el azabache, maduras, provocadoras…

–Cierra los ojos –le dije sonriente.
–¿Para qué –replicó, sospechando una trastada de las mías.
–“Tú eres el pañuelo y yo la zarza” –le sonreí, citando uno de sus versos–. Le quité el pañuelo que llevaba al cuello y le tapé los ojos.

 Reuní un puñado de moras de las más maduras  y se las metí en la boca todas a la vez.
–Hummmm –exclamó– y sin soltarme, tanteó mi cara, acercó sus labios a los míos y me pasó unas jugosas moras que saboreé sin despegar mis labios de los suyos, al tiempo que se destapaba los ojos.

El jugo de las moras nos tiño la boca y quedaron nuestras lenguas azules como las de un chow-chow, lo que nos incitó, entre risas, a jugar a lametazos para limpiar el néctar azulado que resbalaba de los labios.

                      Y él bebió el jugo de mi boca
                       y yo probé las moras de la suya,
                       y  quedo prendido su pañuelo
                       en las ramas de mi zarza.

febrero,2014
Foto de Internet.

viernes, 7 de febrero de 2014

Quemaduras


Tomaba el sol, tendida en la arena de la playa, con la cara tapada con la visera, cuando, de pronto, sentí la alarma de un desordenado griterío.Me incorporé rápido: la gente corría, apresurada ,hacia el mar. Me uní al gentío con urgencia. Una precaria patera zozobraba,luchando por alcanzar la orilla. Varios hombres, con los brazos tendidos,suplicantes, y ojos febriles, chapotearon en los últimos metros y cayeron exhaustos en la arena.
Miraban agradecidos por el auxilio prestado y musitaban palabras ininteligibles.
Recibí una desmayada sonrisa, como un saludo agradecido, de uno de aquellos hombres cuando lo abracé para darle calor humano porque, aunque "habían llegado al paraíso occidental", vi en sus ojos el miedo.
Entonces sentí que algo, que no era el sol mediterráneo, me quemaba y que la quemadura no estaba en la epidermis.

Pronto llegó la Cruz Roja a hacerse cargo de ellos y todos quedamos sin aliento ante aquellas imágenes que golpeaban la banalidad de nuestros cuerpos bronceados. En la playa ya no había risas sino lágrimas.



Miré el horizonte. Entre la calima veraniega se vislumbraba la costa de África: ¡¡Tan cerca y tan ignorada !!...

¿Cómo seguir en esta playa sin sentir que algo, que no es el sol, me quema el alma?

 

 Agosto,2011
 

jueves, 12 de diciembre de 2013

Arena

 
Jugamos con la arena, el sol y el agua, buscando el furtivo roce de las manos. Construímos castillos amarillos con la arena mojada y compacta. Reímos, apuramos el furtivo gozo sabiéndonos arquitectos de lo efímero y, al caer la tarde, nos amamos como se ama todo aquello que se sabe fugaz.
 
                                   Son tus caricias
                                   arena huidiza
                                   entre las manos.
 
Susurras...Tus ojos se han vuelto más verdes y en ellos veo el mar y su oleaje.
 
 
Agosto,2011

martes, 10 de diciembre de 2013

Insomnio

Por los senderos turbadores del recuerdo, el insomnio es un mar embravecido por el que van, a la deriva, mis deseos, intentando descifrar palabras que no entiendo en esta oscuridad poblada de conversaciones que existieron, y ahora son gritos de silencio que me devoran en la sombra de la duda, hasta que el alba entra en mi cama y me libera.

Aún con el recuerdo entre mis manos, me levanto, abro la ventana...Han  madrugado las flores del ciruelo y su blancura te regresa a este jardín olvidado.

Salgo a la calle e intento abrazar , sin ti, el nuevo día, con la esperanza que me queda.


Febrero, 2012

sábado, 7 de diciembre de 2013

Añoranza


He salido del agua tiritando, sin encontrar el abrigo de tus brazos.Estaba fría para tu día brumoso.Comprendo que te quedaras lejos de la orilla.Te has vuelto friolero  y ya no “desafías al toro de tu otoño” ni estando en primavera. Anoche sentí que mi alma se había resfriado en la soledad del agua y perdí la voz y el sueño.

Amarrado al mástil de tu barca te salpican las olas de mis versos y el río se ha cubierto de flores amarillas de mis sueños; las miras -prisionero en tu amarre-,las ves flotar, zozobrar,como tus deseos, mientras yo espero que el viento de levante ,me traiga tus palabras y libere tu cuerpo rompiendo las amarras.

Salgo a tu encuentro porque hay caminos que solo se recorren al atardecer y dejan el alma rota viendo cómo en el jardín silente se deshojan las flores del recuerdo, y es entonces cuando siento el irresistible deseo de acompañarte y de abrazarte.


Abril,2013

Foto de mi archivo.
Ogassa (Girona).Mayo,2011

sábado, 30 de noviembre de 2013

Palabras amigas



 La casa ha quedado en silencio y el frío se ha instalado como incómodo inquilino en todas sus estancias. Escarcha los cristales, congela las sábanas y los sueños que en ellas esperaba.

Hay casas orientadas al norte,en parajes inhóspitos, difíciles de habitar, mas cuando se llena de palabras amigas, la estancia umbría se hace más habitable.

Con ellas cubro las heridas para evitar gangrena.Con ellas pinto paredes y puertas.Con ellas subo las persianas, limpio los cristales y pongo flores en la ventanas.
 

 


 
julio,09
revisada:noviembre,2013
Foto de mi archivo:
Mi habitación en Marrakech 
septiembre, 2010

 

 


 



martes, 26 de noviembre de 2013

Baño




Dejo mi ropa entre las matas.Entro en la charca poco a poco, tanteando la temperatura entre exclamaciones y, cuando el agua me llega a la cintura, me sumerjo bruscamente, exhalando un grito al contacto del agua helada con todo el cuerpo. Después del primer escalofrío chapoteo, batallando todavía contra esa sensación, dando manotazos al agua.

Cuando el cuerpo se siente acostumbrado, descanso haciendo el muerto, mientras contemplo el azul del cielo con algunas nubes blancas, los alisos y fresnos que bordean el río y, más arriba, los pinos cargados de piñas resinosas  aromando el ambiente.

Me llego a la cascada; penetro en su chorro caudaloso ; siento la caída en mi cabeza, salpicando de espuma mi cara. Su fuerza me presiona; me obliga a volver  donde el agua remansa; floto entre las ondas que producen mis brazadas ; me sumerjo, salgo resoplando, sacudo la cabeza hacia los lados y recobro la respiración. 
                                                    
                                  Qué placer entregar mi desnudez
                                   a las heladas aguas del río.
                                   Mis oídos al canto de los pájaros.
                                   Mi olfato a los aromas de las flores.
                                   Mi vista a los árboles de la  ribera.
                                   Mi tacto a las piedras pulidas.
                                   Mi gusto a las moras azules.
                                   Mi corazón... ¡¡al Bosque!!

 Abril, 2011
Foto de mi archivo:
Río de Hoyo de Pinares(Ávila)
1964

sábado, 23 de noviembre de 2013

Sin voz

"Las palabras sin voz
son de cualquiera"
(Alhaken)
 Foro de Literatura
 
 
¿Cómo reconocerte en el silencio, si es cierto que solo la voz identifica? ¿Cómo saber qué palabras son tuyas y que otras son de cualquiera, si les falta el acento de tu voz?
 
 
Cuando recibo palabras sin voz las entrego a mis otros sentidos. Aspiro el aroma que desprenden, las acerco a mis labios y pruebo su sabor. Las acojo en mi seno y siento su caricia. Las miro y analizo su gama de colores para identificarlas.
 
 
Porque las palabras sin voz tienen, unas veces, aromas silvestres y otras, aromas encerrados en frasco de regalo; colores que iluminan o ensombrecen; sabores que pueden ser dulces o amargos; texturas que acarician o desgarran; pero sobre todo, las palabras tienen un algo que solo se interpreta con el alma.
 
 
Así es como yo recibo e interpreto las palabras sin voz.
 
 
 
 
 
Enero,2012


jueves, 21 de noviembre de 2013

Jugar contigo

Vengo a jugar contigo. Inventemos un juego para soñar  la vida y entretener el corazón compartiendo emociones.

Jugar contigo para sentirnos necesarios, materia combustible de la hoguera que ha de encenderse cada día. ¿No ves que la rutina embiste con bravura? ¿No sientes el hastío de la vida pautada?

Escuchemos juntos la sexta de Tchaikovsky, la tercera de Malher, o la voz de Camarón cantando a Federico, o el fado que nos llena de nostalgia; o tal vez prefieras dejarnos seducir por la cadencia de un tango y estrecharme en tus brazos.

Vamos a jugar entre los setos del laberinto de la vida para pintar de colores la salida. Jugar contigo a colgar tus versos en las ramas del árbol de mis días y en el tuyo guirnaldas de palabras que me escapan del alma.

Jugar contigo a darnos besos de agua en el río de la vida que nos lleva. Jugar a sazonar los días con sonrisas, si la tristeza nos gana la batalla esos días oscuros en que el alma se siente fatigada.


junio, 2011.
Revisada el 21 de noviembre, 2013


domingo, 10 de noviembre de 2013

Te siento


Los leves sonidos que habitan el bosque penetran los
rincones de mi mente. Escudriño sus ecos que se
repiten insistentes como queriéndome decir algún
 secreto.

Te busco en la fuente que mana de la roca: las náyades
 me dicen que te han visto. Te busco en la arboleda y las
 dríades, a coro, me susurran tu nombre. Te busco en el
 liquen y reconozco en los colores tus pinceles. Todo el
 bosque me dice que tú existes.

Con premura me despojo de todo. No dejo otra cosa en
mi mochila que el recuerdo desbocado de tus versos. Él
invade el paisaje, el aire, el agua y todo cuanto abarca
mi mirada.

Nada puede acallar este latido corrosivo, este sentirte
próximo sin percibirte, este sueño que injerté en una
rama de tu árbol frondoso e inmenso. Este amor que me
estremece cuando en todo lo que veo te pienso y, al
pensarte, te siento.

 

 

Mayo, 2011

jueves, 7 de noviembre de 2013

Volver

¿Por qué quieres volver
si en los nidos de hoy
no hay pájaros de ayer?"
 
J.Bergamín
 
 
Volver para sentir la canción que se repite en otras voces, como el rumor del río que no cesa, aunque canta siempre agua diferente.
 
 
En cada nidada hay ecos del pasado. Los pájaros de ayer, los de hoy y aquellos que aún han de venir, cantan siempre la misma canción cuando los sueños persisten en las ramas. Hay inviernos que aletargan la vida, vacían los nidos, callan las fuentes, el tiempo se detiene y el corazón espera.
 
 
Los pájaros vuelven a buscarse entre el follaje del viejo árbol; van y vienen con ramas en el pico y allí donde anidan se oye siempre una canción de primavera. Quiero volver para escucharla. Para sentir el aleteo en la oquedad palpitante del pasado, donde mi voz tiembla estremecida, explorando el secreto de esta nueva canción de primavera.
 
 
Quiero volver para sentirla y, a medida que vuelvo, otra vez la esperanza me tienta.
 
 
 
Marzo,2012

domingo, 3 de noviembre de 2013

Partir



Es bueno salir de ti, coto de amor, quedar a solas, contemplando, en la extensa llanura de campos sembrados, las azules centaureas al borde del camino, y el rojo y negro de las amapolas.

Es bueno, lo sé. Abandonarme de ti, echarte fuera, para librarme del aire enrarecido que respiro y que abrasa mi garganta al pronunciar tu nombre.

Salir al aire libre -libre de ti- que de tanto amarte te has convertido en mi veneno.

Pero es difícil partir sin ti, no tenerte cuando el sol abandona los trigales, callan las cigarras, el saltamontes me oculte el azul brillante de su vuelo, y el viento convierta la llanura en un mar de espigas ondulantes.

Es difícil partir sin ti; quedarme a solas en el paisaje soportando su belleza evocadora.


Diciembre,2011
Revisado: 3 de noviembre,2013

viernes, 25 de octubre de 2013

Rincones


En este rincón del bosque, tibio, húmedo y sombrío, hay oquedades musgosas donde brotan helechos, matas de violetas y hepáticas que guardan el rocío de la noche.

Siento en mis pies la caria húmeda de las anémonas blancas y rosadas, de amarillos y brillantes ranúnculos, de vincas moradas y de helechos de esporas color  naranja.

Una tibia humedad se adentra en todo el cuerpo, empapa mi ropa y esparce su aroma inconfundible. Mi piel rezuma agua de este rincón umbrío, lleno de vida, que dentro de mí transpira por mis poros como un amante apasionado.


Abril, 2011


Foto de mi archivo personal. Bosque de Pardines (Girona)

miércoles, 23 de octubre de 2013

Agua clara


Siento tu avance entre las intrincadas rocas que con audacia esquivas; te cuelas por rendijas, te abres en meandros diversos, como brazos que van dejando tus caricias a su paso. 
No te detienes; sigues tu curso accidentado, constante, sin rendirte, hasta llegar al mar y allí mezclar tu dulzura en la salitre y tus juegos con los cantos rodados  en la orilla.

                          ...Y al mirarme en tus aguas
                          he visto tu sonrisa
                          palpitando en el fondo
                         

Palpitas y sonríes a pesar del angosto cauce que te somete a desafíos. Y, aún así,tu agua no se enturbia , ni se estanca y tu voz no cesa de cantar.
 
Bebo de ella invocando a las dríades para que te protejan. Tienes el sabor puro de los pequeños arroyos de montaña y, mientras tus aguas sean transparentes, tendrás el cielo en ellas , vendré a tu orilla y, al contemplarte, dejaré mi imagen descansando en tu lecho.

 

 
Mayo,2012

martes, 22 de octubre de 2013

Evocaciones


Oigo la voz del profesor como un rumor cada vez más lejano:
 
“Ante la crisis del Impresionismo, algunos artistas como Georges Seurat y Paul Signac, basándose en la teoría del color de Eugène Chevreul sobre la percepción del color, cambian de orientación e inician la técnica del Puntillismo”...

Algunas imágenes van apareciendo en la pantalla: “Bañistas en Asnières”, “El Circo”..., de Seurat ,y su intenso brillo cromático se me va difuminando.”Mujeres en el Pozo”, de Signac; “Los excursionistas”,de Cross; “Mujer en la huerta”, de Pissarro...Puntitos deslumbrantes, yuxtaposición de colores que el ojo del espectador combina para obtener la luz tal y como se percibe en la naturaleza.

Con la vista fija en la pantalla, se me van enturbiando las imágenes; apenas oigo la voz como un rumor lejano, y en mi mente aparece el colorido de otros cuadros. Respiro el penetrante olor de la pintura al óleo, de la esencia de trementina y del aguarrás, que penetran en mis pulmones; me enveneno de ausencia  y muero de nostalgia en el lienzo imaginado, que no es el de Seurat, sino el tuyo, donde hay pintados fantásticos caballos colorados; los mismos que relinchan y galopan por la pradera de mi mente.

 

 18 de mayo, 2011
 

                                            

 

sábado, 19 de octubre de 2013

El árbol centenario de Buffon

Foto de mi archivo. Platannus orientalis. Plátano.Jardín des Plantes. París. XI- 2011



Me detengo ante este árbol centenario, plantado por el botánico Buffon en 1785, en el Jardín de Plantas de París.

Un majestuoso “Platannus orientalis”, cuyo tronco  solo pueden abarcarlo los brazos de varias personas.
Se le han desprendido finas láminas de corteza quedando el tronco jaspeado de diferentes tonos grises. Algunas hojas,teñidas de ocres y amarillos, aún permanecen en las ramas.  


Siento emoción ante este viejo árbol, testimonio de la potencia y hermosura de la Naturaleza. Intento guardarlo en una foto, pero su inmensidad no cabe en la pantalla; solo obtengo fragmentos imperfectos. Todo lo mío es diminuto frente a su grandeza: mis brazos que no pueden abrazarlo  por entero, mi cámara, mi vista...
Ante este gigantesco árbol, que se mantiene erguido con firmeza, siento la pequeñez y fragilidad del ser humano, de la mía en concreto. Solo con mi corazón puedo abarcarlo.

 

 

 



París, 14 de noviembre,011

 

viernes, 18 de octubre de 2013

A su pesar


Él cuida celosamente su jardín.Es el espacio íntimo, inaccesible, cerrado a cal y canto, cuya llave guarda en secreto. Allí se entrega a plácidas lecturas, a la contemplación de coloridos parterres cuidados con esmero, a la música de la fuente y a sus meditaciones.

Hace días que vigila la entrada; algo merodea tras la verja del jardín; algo que se oye cada día más cerca, que amenaza su tranquilidad, que no está en su programa cotidiano y, aunque trata de ignorarlo, avanza como el viento, que apenas necesita una fina rendija para imponer su presencia.

Muy a su pesar, él abre la puerta del jardín y permite la entrada de la intrusa, movido entre el deber de la hospitalidad y su flaqueza.

Ella abre la puerta de su pecho y una bandada de pájaros vuela hacia la copa del pino coronado de nieve y con su aleteo le devuelven su verdor.

Entra en tan esperado jardín, pero...¿qué quiere?.¿Qué busca en este jardín amurallado?...¿Una voz?,¿un minúsculo rincón donde cultivar sus flores?...

En realidad, no quiere nada. Le basta una silla para sentarse entre los árboles cautivos y hablarles con voz queda; acariciar sus ramas, contemplar su fruto inalcanzable, consolar a las flores que lloran baja la capa de nieve y fundir la escarcha de la fuente para recobrar la melodía y disfrutar de la belleza.
 

9 de marzo, 2013
 



 

 

martes, 15 de octubre de 2013

Otra vez lentamente



Aquí, en la ribera de este río, donde por primera vez te bañaste conmigo aquella mañana de abril, planté sueños de hermosos colores y ya han florecido lirios azules y anémonas blancas.
Atravesando el paisaje llegaste un día de primavera –detenida  a las puertas de mayo- y entraste en el agua ,lentamente, para jugar conmigo.

Hoy tu nombre me regresa a este río –ruta guardada en mi memoria- porque en él te sueño desde el fondo, cada vez que me sumerjo en solitario y añoro tu cuerpo transparente jugando con el mío, las risas, y  el temblor que los besos de agua me causaban.

Vuelvo a buscarte. Aquí reposan mis anhelos carentes de cordura, sentimientos audaces que estrenaron caminos, fugaces claridades … Hay un poema en este río, escrito lentamente por nosotros, que flota transparente en mi memoria como amuleto que aún llevo conmigo. Me hablan las piedras, los helechos ,los álamos, la tierra húmeda de la ribera y en ellos reconozco tu voz.

¡Vamos, amor!...Hoy quisiera bañarme contigo en este mismo río. Volver a escuchar tu voz con la dulzura de aquella primavera que encendió los más hermosos sueños, beber el agua que resbala por tu cuerpo, jugar con las burbujas detenidas en tu pecho y bucear contigo hasta tocar el fondo, donde late en estruendos el silencio de las palabras nunca pronunciadas que recobran la voz  y sus acentos.
Dejemos la ropa colgada de las ramas del fresno y ,lentamente, entremos en el río. Desnudos somos agua, transparencia, latido, murmullo de la corriente impetuosa que nos lleva.

Bebamos los instantes de gozo, de candor, de las ardientes caricias del agua, que más tarde nos esquivan y se van con el río a morir en el mar.
 

22 de abril,013

 

viernes, 11 de octubre de 2013

Fantasías

Llegan impetuosas las olas coronadas de espuma y regresan como un encaje de jazmines deshojados, dejando sobre la arena algas verdes, rojizas y pardas; piedras pulidas, fragmentos de conchas nacaradas y caracolas en las que ya no se oye el mar.

Suelo fijarme en el muestrario, a veces sorprendente, mientras paseo por la orilla y dejo a mi fantasía el inventario de estos despojos del mar, en los que veo un toque de arte natural y metafórico.

Yo quisiera ver llegar sobre las olas la mítica botella con un bello mensaje, pero hoy, las olas de levante están de broma y me han traído a la orilla:

       -Un coche en el que no puedo viajar
       -Una pastilla de jabón con la que no me puedo enjabonar
       -Una pistola con la que nunca podré disparar. 
          
Cosas que el mar modela y tienen su atractivo en la falta de utilidad y en no llevar la firma del artista.
                 


Cargo con estos insólitos tesoros, sintiendo las miradas curiosas y, para colmo, una espumosa ola ha dejado a mis pies un blanco y pulido corazón de piedra caliza -que nunca me podrá amar- y, no sé si por fetichismo o una sentimental asociación de ideas, lo he recogido tiernamente, lo he limpiado de arena y se me ha escapado una sonrisa. Lo he traído a casa y colocado en una estantería, bien a la vista por si, de pronto, me sorprende el "toc-toc de su latido.


Agosto,011
Modificado en febrero,013